Y llegó el viernes… por fin he podido cumplir uno de mis anhelados sueños: Apuntarme a un taller de cerámica.
Durante unas horas a la semana, éste será mi nuevo entorno de trabajo. Aparco el ordenador y lo cambio por la arcilla, y en vez de ratón, mis herramientas serán las paletas, listones y palillos de madera, estecas, desbastadores, vaciadores, hilo de cortar, esponjas, pinceles, espátulas, rodillo de amasar…
Mi primera pieza de cerámica. ¡Feliz! Mientras tanto, una remesa de platos de mi nueva colección está lista para hornear.
My first piece of pottery. Happy!
Fotografías tomadas en el taller de cerámica que imparte Manuela. Casa de cultura de Ibaigane. Basauri. 2012.











































