Kaixo a tod@s, ya hemos cambiado de año, han pasado tres meses sí ¡ya es primavera!!! ¿y qué tal este comienzo de 2026? Convulso ¿verdad? Aunque el calendario avance implacable, aún me quedan algunas historias bonitas que contar del 2025, en realidad unas cuantas y esta, merece especialmente la pena.
Quería compartir mi experiencia en un taller realmente estimulante e inspirador en el que participé, «Mensajes en soportes inusuales» en el Museo Guggenheim Bilbao. Un espacio ya de por sí potente, que en esta ocasión se convirtió en el marco perfecto para pensar, crear y cuestionar. La sesión creativa, dirigida a público adulto, fue impartida por Noemí Iglesias (artista con la que ya he coincidido en otras ocasiones), y estuvo vinculada a la exposición de Barbara Kruger «Another day. Another night», una muestra que atraviesa de lleno temas como el poder, el lenguaje, la identidad y la construcción de los mensajes que consumimos a diario.
Noemí Iglesias (1987) es una artista asturiana que trabaja con medios escultóricos y formatos performativos de larga duración. En su obra, reproduce la técnica tradicional de las flores de porcelana para destacar la mercantilización actual del enamoramiento y cómo los patrones emocionales se asumen socialmente como iconos comerciales en la producción de una utopía romántica donde las experiencias sentimentales se presentan a través de productos específicos que transforman los patrones emocionales en estrategias consumistas. Debajo, imágenes que pertenecen a la exposición de Noemi Iglesias Barrios, «In Love with Love» en la galería Verduyn ubicada en Moregem, Bélgica en 2024.
Para Noemí Iglesias —artista, investigadora y especialista en producción artística en porcelana—, Barbara Kruger es una referente clave. Su propia investigación se centra en el rol de la mujer en la producción artística, especialmente en contextos muy concretos, y esa mirada crítica estuvo muy presente a lo largo de toda la sesión.
El taller funcionó como una magnífica respuesta a la creación de objetos cotidianos cargados de significado, utilizando azulejos (de la colección de la artista), como soporte para lanzar mensajes que podían habitar tanto lo íntimo como lo público. A través de la palabra, la tipografía y su dimensión material, exploramos cómo y dónde se inscriben los discursos, así como la responsabilidad —consciente o no— que asumimos al producirlos. Son cuestiones que atraviesan también mi práctica actual, pero siempre resulta enriquecedor contrastarlas con otras miradas sobre el trabajo de Barbara Kruger. Aunque no fue un referente directo en mis inicios —en gran parte por haber descubierto su obra relativamente tarde—, hoy encuentro en ella una afinidad inesperada que me interpela y con la que me siento profundamente identificada.
Más allá del contenido conceptual, fue también un regalo detenerse, en materiales tan cercanos a mi época de freelance, cuando trabajaba analógicamente, sin ordenadores. ¡Qué maravilla las letras transferibles, las míticas Letraset las guardo como un tesoro! Ese ritmo más lento, casi meditativo, abrió un espacio muy necesario para la reflexión personal y colectiva: cada participante profundizó sobre el mundo que habitamos, sobre cómo nos posicionamos en él y sobre qué queremos decir —y cómo—.
Uno de los aspectos más enriquecedores del taller fue su enfoque abierto. ¡Todos los planteamientos fueron bienvenidos y válidos! No había respuestas correctas ni mensajes esperados, solo el deseo de experimentar, explorar y dialogar a través del hacer.
Por hoy nada más, pero la semana que viene tendréis otro correo en vuestras bandejas de entrada porque prometo retomar la escritura del blog con asiduidad. Este silencio no es más que un reflejo de la situación que estamos viviendo, a menudo hacer una pausa es necesaria en tiempos de mucho ruido. Este reposo actúa como un refugio mental que ordena mis pensamientos y estimula la creatividad. Lejos de ser solo ausencia de sonido, esta quietud me ayuda a procesar emociones…
Sin duda, un reencuentro especial con una vieja amiga, siempre enredadas en el arte. Salí de allí con la sensación de haber participado en algo más que un taller: una experiencia que conecta arte, pensamiento crítico y práctica manual. A veces, estos espacios breves son los que más hondo calan. Si tenéis ocasión, os animo a estar atent@s a futuras actividades similares. ¡Bilbao vive un momento cultural vibrante!
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Sesiones Creativas
«Mensajes en soportes inusuales»
Museo Guggenheim Bilbao
Abandoibarra Etorbidea 2
48009 Bilbao
Fotografías: ©Aintzane De Luna, cortesía de ©museothyssen, @verduyngallery
Agradecimientos: Noemí Iglesias Barrios









